Good Bye 2020.


Llega el fin del 2020 con sentimientos encontrados, un año tan diferente, único, inolvidable por todos los tiempos; el año de la pandemia, del COVID 19, del confinamiento, del distanciamientos social y la mascarilla como accesorio básico para seguir tu vida… jamás me imagine vivir tan intensamente incertidumbre, miedo, ansiedad, pero tampoco me imagine que de todo eso pasaría a mejorar hábitos mentales y emocionales….este tiempo también me llevo a tomar importantes decisiones, dando vida a ideas y sueños que habían estado guardados por la urgencia, por el corre corre.
Viví el tiempo más valioso a la fecha junto a mi pequeña familia, inventamos todo un mundo adentro de casa por 7 meses, iniciamos con mi hija su primer grado con modalidad homeschooling, creamos juntas una sala de estudio, hicimos experimentos, aprendimos juntas en el jardín, yo le enseñe sobre números y letras y ella me acercó a la alegría, al optimismo, a la inocencia y a la importancia de vivir al máximo el presente aun en medio de un caos mundial.
Escribí y publique mi primer e-book, aprendí a hacer un poco de yoga, las técnicas de respiración y los baños de sol son ahora mis aliados, volví a llorar escuchando alabanzas, volví a arrodillarme para dar gracias a Dios y pedirle su guía.
Disfrute de encuentros poderosos con personas que deje de ver por mucho tiempo, como cuando abrace a mi padre y a mi madre en diferentes momentos después de meses.
Celebramos cumpleaños, aniversarios, día de la madre y del padre, jugamos de amigos secretos entre los 3 (Jule, Tito y yo), logre el mejor bronceado de mi vida cuando por semanas salir a tomar el sol mientras la Jule jugaba era mi deporte favorito, todo en casa.
Me emocione al ver nuevamente el mar, cuando después de meses regresamos a visitarlo.
Me hice por fin el tatuaje que quería, dibuje el diseño y me lo probé con plumón varias veces en casa, antes del día cero.
Entre asados y vinos, con un poco de música de fondo en la terraza de nuestra casa nos preocupamos, replanteamos nuestras metas y dimos vida a nuevos proyectos junto a Tito.
Se nos presento la oportunidad de un respiro fuera del país y decidimos subirnos al avión, con medidas y mucha fe de protección.
Julieta ha vivido días muy lindos en California, saliendo de su zona de confort, disfrutando de personas que la quieren mucho y aprendiendo de la vida.
Se llego el 31 de diciembre, paradójicamente fuera de casa con muchos planes, seguros que se vienen cosas buenas, porque Dios es bueno y en lo momentos de retos es a donde nacen grandes oportunidades.
La pandemia es real, el virus es real, el juego de poderes económicos y políticos atrás de todo esto también es real, pero también es real el presente, los sueños, el amor, la vida misma es real, así como existe el miedo la valentía también es real, así como existe la enfermedad la recuperación es real, y así como existe el fin de la vida, la vida eterna también es real.
En la debilidad puede surgir el valor, en la incertidumbre la esperanza, en la espera la recompensa y en la duda una respuesta divina.
Gracias 2020, porque te vas y me dejas grandes enseñanzas y vivencias que quizá sin pandemia nunca las hubiese vivido.
“La Fuerza se Fabrica Adentro”
PD: Mi oración y cariño para todas las personas que perdieron a un ser querido a causa de lo que hemos vivido, aun en la incertidumbre Dios es bueno y su misericordia no tiene fin, abracen su presente que grandes cosas hay para ustedes y los suyos.
Linsey Larreynaga.



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